LIBRO ONLINE 11

  PÁGINA SIGUIENTE…//          Se podrían agregar las estratégicas, pero a veces éstas no lo son por una cantidad grande de empleados, sino por el tipo de producción. Cada empresa, cualquiera sea su tamaño, constituye una comunidad de destino, cuyos miembros están vinculados por una recíproca confianza y lealtad, el empresario como director de la empresa y los empleados y obreros como séquito, trabajan como una familia conjuntamente para el desarrollo de la empresa, la utilidad del Estado y por lo tanto para el Pueblo.

           El empresario tiene como conductor, la plena autoridad y responsabilidad. El principio de conducción y autoridad que antes sólo regía para la conducción del Estado, también rige en la Econogenia, en la dirección de las empresas económicas. En esto la diferencia con el sistema de mercado dinerocrático, es que el empresario no puede echar a la calle a alguien tan fácilmente, porque no le cae bien, o porque no produce lo suficiente a unas expectativas egoístas de rédito. No existiendo fundamento para esto último, siempre habrá una buena relación de conveniencia para ambas partes.

            El empresario decide frente al séquito, en todo lo concerniente a la marcha de la empresa. Ante todo, dicta un reglamento de trabajo, que puede contener disposiciones sobre las condiciones laborales y éstas deben atenerse sin contradicciones a la Ley Laboral.

            El empresario debe velar por el bienestar de su séquito con el mismo ahínco que lo hacen los políticos en la Asamblea, debe ser un padre intelectual y moral respecto a los empleados. Conducción empresarial es sinónimo de alta responsabilidad, aunque el trabajador tiene también una responsabilidad  innegable en su tarea específica y socio-laboral.

            El conjunto de empleados y obreros de la empresa, deben  confiar en la conducción responsable del jefe. Ellos deben mantener con él, una relación de lealtad y comunicación al mismo nivel aunque uno decida y el otro obedezca, porque en eso se basa el trabajo  comunitario. Deben acatar a las disposiciones del jefe, no por el chantaje común de las empresas del mercado, donde el miedo a perder el empleo produce el mínimo rendimiento esperado, sino porque se tiene conciencia de que toda mejora en la propia labor, implica un beneficio propio, para la empresa y para toda la comunidad. Para que ello se convierta en una cuestión de práctica con resultados, y no una mera declamación de la doctrina, los empresarios deben ser educados en la Ecologenia y conocerla profundamente. Esa es también tarea conjunta de los Ministerios de Educación y de Trabajo.

            Las empresas de 20 o más empleados deben tener un delegado, que no ha de tener necesariamente salarios extras o asignaciones “por no trabajar”, aunque la empresa costee sus viajes si son necesarios.

 CREACIÓN DEL CEL, Consejo de Estado Laboral

            La Inteligencia de Estado determinará un número igual de personas (a ser posible con representación pareja de sexos) entre empleados y empresarios, que no han de ser más de cuarenta (veinte obreros y veinte empresarios) que posean las más intachables cualidades éticas y antecedentes, y un elevado coeficiente intelectual, para formar el Consejo de Estado Laboral. Las funciones de sus miembros serán honoríficas, pero los tiempos de trabajo en el CEL, en el caso de los empleados, serán pagados como tiempo laboral normal por el Estado, no por sus patrones.

            Este CEL debe asistir con su asesoramiento cuando sea convocado, al Presidente de la Asamblea Nacional y al Ministro de Trabajo en las cuestiones relativas a la organización del trabajo. Sus tareas principales: fortalecimiento de la confianza recíproca dentro de las empresas; salvaguarda del bienestar de todos los miembros de la comunidad; arbitrar en los conflictos dentro de la empresa comunitaria o de la empresa privada, evitando en lo posible las cargas al sistema judicial. Entre el Defensor de los Trabajadores de cada Asamblea y el CEL, estarán harto cumplidas las funciones de los sindicatos.

            La empresa o comunidad de trabajo se funda en el honor social, que goza de una especial protección. Los hombres no son valorados según disposiciones, parágrafos, contratos y decretos. Si bien no es admisible la creación de tribunales de honor como en el siglo XIX, este factor subjetivo determina el destino de los pueblos, de modo que ha de ser asunto de estudio, de difusión y enseñanza en todos los niveles, concienciando al pueblo sobre este atributo del espíritu.

            Las transgresiones a los deberes sociales, han de estar debidamente previstas en las leyes emanadas de las Asambleas.

  1. a) Si el director de la empresa, abusando de sus facultades, aprovecha maliciosamente de su cargo o la fuerza de trabajo de los integrantes, de sus empleados, o lesiona su honor, o si un miembro de la comunidad de trabajo pone en peligro la paz laboral mediante incitaciones maliciosas, especialmente, cuando un delegado toma, a sabiendas, intervención indebida en la dirección de la empresa o lesiona constantemente, y con malicia, el espíritu de comunidad en la empresa, o publica sin autorización informes confidenciales, y toda otra causa no resuelta por el CEL, puede ser sancionado por el Ministerio de Trabajo y una vez investigada la causa por un Juez Laboral, puesto a disposición de la Asamblea correspondiente.

            Los tribunales laborales son instituidos en cada una de las zonas regionales de los representantes del trabajo, y se componen de un funcionario judicial, el director de una empresa y un delegado. Como segunda instancia funciona un Tribunal Superior. Las penas en las causas laborales son: advertencia, apercibimiento, penas reglamentarias, inhabilidad para ser directivo de empresa o delegado, hasta traslado del actual lugar de trabajo o cambio de funciones.

            Los representantes del trabajo, tanto funcionarios judiciales como miembros del CEL y del Ministerio de Trabajo son funcionarios Ejecutivos de Gobierno. Están subordinados al servicio de vigilancia del Ministro de Trabajo y están sometidos a las pautas e indicaciones del gobierno.

            El Ministro de Trabajo  puede nombrar delegados y designar representantes especiales para el cumplimiento de misiones determinadas, que escapen a su competencia ordinaria.

            La misión esencial de los representantes del trabajo (o sea el CEL) y los delegados o representantes especiales del Ministerio, es mantener la paz laboral, mejorar constantemente las condiciones humanas del trabajo y la productividad, para cuyo fin tienen amplias facultades de resolución. En especial les corresponde:

  1. Vigilar la constitución y desempeño de los consejos laborales locales y en determinados casos, nombrar subdelegados o dejarlos cesantes.
  2. Revisar a pedido del CEL las decisiones del directivo de la empresa sobre el desarrollo de las condiciones generales del trabajo, en particular el reglamento del trabajo y, en determinados casos, dictar el ordenamiento necesario.
  3. Verificar el cumplimiento de pago del sueldo mínimo y regular las ganancias extras, a fin de evitar mercadeo cultural aberrante en las profesiones liberales de cualquier naturaleza.
  4. Colaborar en la efectividad del poder jurisdiccional de los tribunales laborales.
  5. Ejercer el derecho de inspección en los despidos, en especial en los casos de paro, ya para evitarlos mejorando las condiciones de las empresas, revisar las causas y reubicando a los desocupados. A instancia del CEL o de cualquier funcionario del trabajo que investigue una causa, en caso de reincidencia, son perseguidas penalmente las transgresiones intencionales a sus ordenanzas escritas y de carácter general.

ORDENAMIENTO ECONOGÉNICO DE LA NACIÓN

            Al Ministerio de Trabajo y a la Asamblea Nacional, corresponde crear el Tribunal Laboral de la Nación y a éste una Ley que regule de manera elástica, sintética y eficaz, la actividad laboral general y particular, la distribución del trabajo y las funciones de cada uno según el Servicio de Orientación Vocacional, dependiente del Ministro de Trabajo. Este servicio no sólo atenderá el factor vocacional como el deseo individual en sí, sino también la idoneidad, formación y capacidad psicológica, intelectual y física. La Subsecretaría de Transportes Públicos, dependiente de la Secretaría de Empleo de la Nación, desarrolla los planes estratégicos de transportes para, economizar recursos, tiempo y esfuerzo de los ciudadanos para asistir a sus labores. La Secretaría de Empleo tiene como misión fundamental distribuir los puestos de trabajo del modo más adecuado por cercanía, así como promover o facilitar el alojamiento de los ciudadanos que residan habitualmente en otros sitios más alejados. Los mismos criterios estratégicos se aplicarán para el comercio, la industria y transportes en general.

ATRIBUTOS DEL MINISTRO DE TRABAJO

            El Ministro de Economía tiene facultad para:

 1.- Reconocer asociaciones económicas como representantes del respectivo ramo; constituir, disolver, o unir este tipo de asociaciones. Son consideradas asociaciones económicas aquellas asociaciones o reunión de asociaciones, a las que concierne la salvaguarda de los intereses económicos de los empresarios y de las empresas.

 2.-   Modificar y completar los estatutos y contratos sociales de las asociaciones económicas para establecer en especial el principio de dirigencia.

3.-   Nombrar o dejar cesante a los jefes de las asociaciones económicas y empresas Comunitarias Mayores. No así a los directivos de empresas privadas, que sólo podrían cesar por inoperancia o delitos, y la decisión corresponde en tales casos al Tribunal Laboral, previo análisis del CEL.

ATRIBUTOS DEL MINISTRO DE ECONOGENIA

            Como hemos explicado y repetido, la Econogenia es un mero instrumento al servicio de la Ecologenia, así como ésta es instrumento del Pueblo. Y como tal, su Ministerio es sin duda el que menos recursos y personal necesita para funcionar aunque se divida en más secretarías. Sensiblemente menor que el Ministerio de Trabajo, porque su importancia. complejidad y variedad, es infinitamente mayor que las variantes de las simples técnicas administrativas y manejo de cifras.

            El Ministro de Economía puede dictar, con acuerdo al Ministro del Interior y al Ministro de Trabajo, decretos y disposiciones administrativas generales. Todas ellas han de ser aprobadas por el Presidente y la Comisión Directiva de la Asamblea Nacional como habitual, o por la Asamblea en Pleno cuando se trate de medidas de importancia estratégica, Podrá dictar disolución de empresas por motivos judiciales graves o por falencias económicas que afecten a empresas de nivel 2, 3 y 4. Las transgresiones a estas normas son penadas a su requerimiento, según la Ley.

            Podrá disponer, en acuerdo con la Comisión Directiva de la Asamblea Nacional, la emisión de dinero y todos sus detalles.

            Podrá instituir un Tribunal Económico Especial cuyos miembros no podrán cobrar su gestión ni podrán estar vinculados en nada con los sujetos de juicio.

            Sus atributos son básicamente los mismos que los de cualquier ministerio de economía de cualquier país, pero su conciencia Ecologenista ha de destacar, como en todos los Ejecutivos de Gobierno de altos cargos, toda vez que han de dar ejemplo intachable y heroico a la sociedad. Sobre reglamentación técnica de las finanzas y administración, no es necesario agregar más en este libro, toda vez que el plan en conjunto simplifica la economía en grado sumo.

  LOS FINES DE LA LEY LABORAL

            La ley laboral, como ley Econogénica, procura suprimir la hasta ahora parasitaria estructura de las asociaciones y organismos financieros. Debe organizar la economía e insuflar en ella y en el campo de las asociaciones el espíritu Ecologénico. Las metas del nuevo ordenamiento son, además:

  1. A) Creación de una organización clara y unitaria en lo relativo a las asociaciones. La ley persigue la economía financiera y bancaria usuraria, y en lo que a la estructura de las asociaciones respecta, las reemplaza mediante la creación de un reducido número de asociaciones vinculadas entre sí por el ordenamiento del trabajo, la producción y el consumo.

            1.- Los nuevos grupos económicos constituidos ejercen la representación exclusiva del respectivo ramo económico. La anterior multiplicidad de organizaciones y uniones que continuamente luchaban entre sí, queda suprimida.

            2.- Cada empresa debe pertenecer a un determinado grupo económico, logrando así su preciso y adecuado lugar, en el marco de la economía total. Hasta ahora, era absolutamente facultativo para las empresas ingresar a la asociación y a cuantas distintas organizaciones quisieran. Pues ahora deben ser obligatoriamente incorporadas, en lo relativo a la asociación, en un lugar preciso y adecuado y no pueden ser miembros de más de una organización.

  1. B) Subordinación de la conducción económica a la conducción del Estado, de acuerdo con el principio Ecologénico de la supremacía de la política sobre la economía. No pueden volver a ser los economistas, los que den órdenes a los políticos.

             1.-.En lo referente a las asociaciones profesionales, también es aplicado “el principio de dirigencia”. El dirigente de la organización total de la economía, el dirigente de cada grupo y de toda asociación profesional, decide autoritariamente sin considerar la decisión de la mayoría. Para eso están las Asambleas y las normativas derivadas de ellas.

            La autoridad del verdadero dirigente económico, ocupa el lugar de los esquemáticos preceptos legales, y de los acuerdos de derecho privado. De este modo, se asegura de ahora en adelante la orientación del dirigente del conjunto de empresas e industrias, en la cosmovisión y en la concepción económica de la Ecologenia, que es fijada por la ley sobre el ordenamiento de trabajo.

            2.- La dirigencia Econogenista debe conducir el cambio de los anteriores grupos de intereses, convirtiéndolos en grupos profesionales responsables ante su pueblo y su patria.

            Mientras las asociaciones del sistema de mercado sólo se empeñan en asegurar su ventaja particular, los grupos profesionales y económicos, deben ser miembros de la totalidad, y considerar siempre su bienestar. El espíritu Econogénico, como herramienta de la Ecologenia, debe traducirse, ante todo, en la desaparición de la “competencia”, que hasta ahora fue realizada mediante cárteles monopólicos, oligopolios y acuerdos sobre precios logrados mezquinamente con perjuicio del Pueblo. En su lugar, debe imperar la colaboración, la solidaridad, la optimización. Incluso en las mejoras que un particular o grupo privado puedan lograr en cualquier sentido, sólo será válido para el creativo si sirve a la totalidad. Para ello, la Oficina de Patentes, dependiente del Ministerio del Interior, ha de valorar los descubrimientos y los inventos para redituar a sus propietarios, pero a la vez facilitar la difusión de las mejoras tecnológicas y científicas a toda la comunidad. Los cárteles y acuerdos sobre precios son totalmente indeseables y sólo podrían utilizarse como medida de transición y en determinados casos especiales. El Ministro de Economía podría instituir un tribunal económico especial.

DISTRIBUCIÓN ECONOGÉNICA DE RUBROS:

La distribución técnica del Ministerio de Economía se hace en doce grupos principales a saber, con sus correspondientes secretarías:

1) Minería y producción de minerales y metales.

2) Industrias mecánicas, electrónicas, ópticas y mecánicas de precisión.

3) Siderurgia y metales en general. 

4) Industrias cerámicas y del vidrio, forestal, canteras y minas de productos para la construcción.

5) Industrias químicas, refinerías, papel, etc.

6) Cuero, textiles e Indumentaria.

7) Agro, Ganadería y Alimentación.

8) Artesanías.

9) Comercio.

10) Bancos y Casa de Moneda.

11) Seguros.

12) Transportes.

            Otros rubros podrán ser necesarios en algunos países según la modalidad de la transición entre el sistema capitalista y la Econogenia. La subdistribución territorial del funcionamiento económico se hará de acuerdo a la infraestructura existente en cada país, más que por la distribución jurídico-política. Ello no obsta para que las Asambleas Menores, Locales y Provinciales realicen los controles políticos que correspondan en su jurisdicción.

            El objeto de la subdistribución regional de la industria, consiste en el tratamiento de cuestiones industriales comunes, por encima de lo técnico, que exceden un determinado campo económico. Una organización regional correspondiente a una zona, debe tratar, entonces, aquellos casos que interesan en común a las distintas asociaciones económicas. Estas tareas son propias de las cámaras industriales y comerciales. Para el cumplimiento de estos objetivos, debe mantenerse una estrecha vinculación, entre la correspondiente subdivisión territorial, con los demás grupos económicos restantes, y también con las cámaras industriales y comerciales. Los acontecimientos mostrarán si esas tareas ajenas a la especialidad serán efectuadas por una organización particular a constituirse, o serán transferidas a las cámaras industriales o comerciales.

LA ALIMENTACIÓN

            La Secretaría de la Alimentación abarca no solamente las industrias derivadas de la agricultura, sino la totalidad de la economía y logística de la alimentación. Ejerce la representación económica de la agricultura, incluyendo asociaciones agrícolas, el comercio agrícola mayorista y minorista y la industrialización de los productos agrarios. Es una corporación autónoma de derecho público.

            Sus objetivos: Tiene la finalidad de mancomunar a sus miembros en la responsabilidad hacia la Nación y el gobierno, de apoyar vitalmente el renacer, la conservación y el fortalecimiento del pueblo. Sobre todo, tiene por objetivo impulsar al campesinado, la agricultura, las asociaciones y el comercio agrícola, así como la preparación e industrialización de sus productos; resolver los problemas sociales entre sus miembros, lograr un equilibrio beneficioso para el bien común en las fuerzas que reúne, y apoyar a las autoridades, en todos los problemas que le competen. Tiene además, como todos los demás organismos, la obligación de velar por el honor de la clase de sus miembros.

            La corporación representada en la Secretaría de Agricultura y Ganadería comprende a todos los ciudadanos que trabajan permanentemente en la agricultura como propietarios poseedores, usufructuarios, arrendadores o arrendatarios de explotaciones agrícolas, miembros de familia, obreros, empleados, funcionarios, así como el anterior propietario o usufructuario de inmuebles destinados a la agricultura, cuando tiene sobre éste algún derecho. Le competen los asuntos de las asociaciones agrícolas, incluyendo sus uniones y las instituciones por el estilo, y todas las personas físicas o jurídicas que trabajan en el comercio (mayorista o minorista), o en la preparación o elaboración de productos agrícolas. La agricultura en el sentido de la ordenanza abarca también, la industria forestal, vitivinícola, apicultura, horticultura, pesca ‑ en aguas interiores y costas ‑ y la caza, control de aguas de consumo y riego. El Ministerio de Econogenia debe servir técnicamente en todos los ámbitos requeridos para lograr todo tipo de mejoras en la producción y la distribución.

CULTURA  Y EDUCACIÓN EN LA ECONOGENIA

            El Ministerio de Cultura y Educación, representa la reunión en una elevada unidad espiritual, de todos los que trabajan en el campo de la cultura. Tiene por finalidad promover la cultura que corresponde a cada país, como asunto prioritario, en defensa de la Nación y de la esencia espiritual de los pueblos, mediante la colaboración de los miembros de todas las ramas de la actividad, abarcados por ella; regular los asuntos económicos y sociales de la profesión cultural y lograr un equilibrio entre todas las aspiraciones de los grupos que comprende. La responsabilidad del Ministerio de Cultura y Educación no es la de formar “buenos empleados del sistema”, ni empollones repletos de datos, sino formar varones y mujeres dignos, intelectual y espiritualmente abiertos y políticamente aptos para participar en la política y en la defensa del modo de vida Ecologénico, a la vez que individuos con una visión trascendente de la vida.

            Ha de enseñar a pensar, a analizar, antes que a “creer”. Para ello, es preciso formar primero y enseñar a todos los representantes de la cultura, en especial a los artistas, la responsabilidad frente al pueblo y a la patria en su modo de sentir y pensar, en sus obras y en la elección de sus temas. Sólo de ese modo puede dar frutos la enseñanza de la Ecologenia en todos sus detalles a la masa ciudadana. Como ya se ha dicho, en especial en “Ecologenia, Política de Urgencia Global”, ésta no es un mero “sistema político” ni un “sistema económico”, sino que estos sistemas son herramientas que dan cuerpo y fuerza a la Ecologenia como modo de vida.

            El ideal cultural, político y popular, necesariamente se deriva de la cosmovisión Ecologénica bien conocida y bien comprendida por toda la ciudadanía.

            Arte y cultura no tienen una existencia especial y separada, ni puede seguir siendo mera mercadería para élites, ni pueden estar definidos sus valores por los especuladores del mercado, ni es aceptable en una sociedad Ecologénica, que cualquier mamarracho pseudo-musical o cualquier cuadro de manchas que puede hacer un primate, tenga valor por el mero hecho de haber sido pintado o interpretado por un sujeto cuya firma tenga valor económico independiente de la obra, aunque pueda encontrarse borracho o drogado a la hora de pintar o cantar. El Arte y la Cultura están condicionados por la vida del pueblo y deben servir para mantener los más altos valores éticos y los valores políticos de los que depende la felicidad y seguridad de todos. Política y ética son cosas diferentes, pero una política separada de la ética sólo puede servir a esclavistas. Si la política es como la argamasa que une y afirma, la ética es el sillar, el bloque, el ladrillo. Se puede construir  una fortaleza sólo con los bloques. Sin la argamasa su fuerza, tenacidad y permanencia son mucho menos seguras. Pero con la mera argamasa, sin el sillar de la ética, ninguna fortaleza puede hacerse. Y el arte, tan sutil como la ética, es sin embargo tan importante como ella para fortalecer el espíritu de los pueblos.

            Esto no implica que los artistas dejen de ser creativos, ni que se vaya a aplicar algún modo de censura. Por el contrario, pues la peor censura artística y cultural de la historia ha sido la producida por el mercado, negando posibilidades a los reales talentosos, difundiendo sólo aquellas obras adecuadas a la destrucción de los valores éticos, estéticos, espirituales y todo lo que representa el Alma del Pueblo, porque sólo socavando esos valores se consigue someter el espíritu humano a toda clase de esclavitud. También, para aumentar el individualismo, han sido impuestas por los mercados, las “personalidades” por encima de sus obras. Las masas conocen más la vida personal, las casas y fortunas de los artistas, que sus creaciones o las historias que las inspiraron.

            El arte y la cultura tienen una elevada misión moral. Especialmente en tiempo de preocupación y penuria económica  o como ahora, en épocas de cambios. Es importante esclarecer las ideas a todos los ciudadanos; una tarea es inconmensurable comparada con la de consagrarse a un recíproco egoísmo económico. Los monumentos culturales de la humanidad, fueron siempre los altares del reconocimiento de su mejor misión y superior dignidad. La Econogenia, aún como mero instrumento económico de la Ecologenia, ha de embellecer la vida de los ciudadanos, enaltecerla, y por eso el Ministerio de Economía ha de proporcionar al Ministerio de Cultura y Educación, los medios necesarios para la formación artística del pueblo. Dicha formación pone las fuerzas del entusiasmo, de la alegría y de toda la espiritualidad que conlleva, al servicio de la comunidad, a mejorar la convivencia e impulsar el sentido de Trascendencia en todas las personas. La Ecologenia no puede en modo alguno ser una Teocracia y para ello hay disposiciones constitucionales de libertad de culto y laicidad del Estado, pero una política que no prevé el desarrollo espiritual del pueblo, no es más que un remedo de política, ejercido sólo por utilitaristas al servicio de intereses ajenos al pueblo.

            No se pretende que un nuevo credo domine y de hecho, la Ecologenia no es un “credo”, sino una forma de vida concreta, objetiva, parte de una ciencia clara y eterna. Pero donde quiera que aparezca, en el país que sea, como un sentir popular, hay que cuidar celosamente que corresponda en su forma artística, a la totalidad del proceso histórico que debe desarrollar la Ecologenia, cualquiera sea la religión o la raza.

            Debemos procurar como ideal, una profunda unión de la concepción heroica de la vida, con las leyes eternas del arte. No se trata de atenazar al arte, ni de ponerle en casillas de censura, sino de enaltecerlo sin dejar lugar a los improvisados que la sinarquía mundial ha fabricado como íconos para destruir las artes propias de todos los pueblos. Las leyes del arte en sí mismas, como bien sabe cualquier verdadero artista, nunca pueden ser cambiadas, son eternas y extraen su sustancia de los dominios del infinito, por eso permiten la infinita creación.

            En cuanto a la economía de los artistas, ésta podrá ser de carácter privado, siendo exclusivamente la aprobación popular sin influencias de mercado, el único juez. Sin embargo el Ministerio de Cultura y Educación dará ayudas económicas y prioridades diversas, sólo a aquellos artistas que interpreten en cualquier expresión del arte, el sentir de su pueblo.

            Es de suma importancia, tanto en la política como en la economía, que el pueblo tienda -como en los deportes- a ser protagonista cuanto pueda, no mero y eterno espectador.

Título Sexto
LA ABOLICIÓN DE LA ESCLAVITUD DEL INTERÉS

            La exigencia de la abolición de la esclavitud del interés es uno de los puntos medulares del programa del movimiento Ecologénico y muestra más claramente, que cualquier otro punto, que la Econogenia no es una simple forma económica sino una obligación moral. Esto implica la liberación del trabajo creador, del dominio del capital especulativo financiero.

  1. A) EL DESARROLLO DE LA IDEA

            La situación en el siglo XXI es muy diferente a todos los antecedentes históricos de lucha contra la dinerocracia, porque ya no se sostiene el sistema y los pueblos, casi en general, han comprendido la trampa monstruosa de la economía financiera, pero la necesidad más apremiante no es la imposición de un modelo u otro, sino la de supervivencia de la mayor parte de la Humanidad. Los objetivos que hay tras esa economía de las finanzas, no son otros que el control absoluto, la permanencia en el poder más o menos oculto de unas pocas familias de banqueros, con un séquito de casas reales, políticos esbirros y grandes capitalistas. Hoy los pueblos están ahogados por deudas, hipotecas, apenas con tiempo a trabajar (los más afortunados) para poder pagar durante toda la vida unos pocos bienes, que cualquier economía no pervertida les daría muy multiplicados y sin sacrificios crueles de ninguna clase.

            Para cualquier persona con acceso a internet que desee ocupar unas horas averiguando, hoy es posible enterarse muy bien cómo funcionan las trampas de la economía financiera, de que el dinero “no existe”, porque una décima parte del dinero es circulante pero las otras nueve décimas partes son “deuda”, puros ceros en unos ordenadores. Cierto es que la Econogenia ha de luchar contra intereses, pero el peor enemigo a vencer, es el miedo de las multitudes a perder lo poco que tienen (que en muchos casos será del banco toda la vida). Sólo una comprensión masiva y global de la Ecologenia y su instrumento económico, podrán vencer ese fantasma psicológico de las masas y movilizarlas para obtener su libertad.

  1. B) LAS EXIGENCIAS PROGRAMATICAS

            Posición fundamental de la Ecologenia con respecto al interés: La “abolición de la esclavitud del interés” no significa, en general la eliminación total del dinero, sino que el privilegio pertenece al trabajador y el dinero tiene un patrón que es la hora-hombre de trabajo, y no las exigencias tramposas del capital financiero.

            El Privilegio del trabajo es total, frente al capital.  Es teóricamente absurdo y prácticamente deleznable, el cobro y consumo de intereses de un capital, sin que para ello se aplique o haya aplicado trabajo alguno. Es lícita toda ganancia acumulada por el trabajo y por los negocios particulares, pero de ningún modo puede ser lícita la ganancia mediante la venta de dinero. El dinero es una herramienta del Estado, no una mercancía.

            Para un pueblo, el trabajo es lo primario y el interés económico lo secundario. La ganancia es producto inevitable, inexorable y justo del trabajo.

            La Econogenia da absoluta preeminencia de la seguridad del empresario frente a la legítima exigencia  económica del capital dado en préstamo. Por eso sólo el Estado puede ser quien otorgue el préstamo, porque aún a fondo perdido, no hará otra cosa que enriquecer a la Nación, activar la maquinaria del trabajo, que produce todas las legítimas riquezas representadas en bienes y servicios para los ciudadanos. Y al mismo tiempo, es el Estado quien se asegura que la empresa que reciba un préstamo, sea productiva y devuelva -sin usura ninguna- el monto recibido, toda vez que no existe “pérdida del valor de la moneda”. No puede haber inflación ni perder valor una moneda que está fundamentada en el trabajo de todos, sin relación alguna con los desmanes económicos que se haga en otros países o en un consorcio financiero trasnacional.

            El capital dado en préstamo con objeto usurario, olvida totalmente que depende del resultado económico de la empresa; olvida que pierde su legitimidad moral cuando no está dispuesto a servir a las empresas. Sólo se precave mediante avales, recuperar lo no devuelto, pero en realidad la devolución, cuando se sacan bien las cuentas, son un constante drenaje que desangra a las empresas y particulares, con riesgo de pérdida de lo trabajado, pérdida de los avales, de las relaciones humanas con los avalistas, y todo eso ya lo sabe por propia experiencia casi cualquier persona en cualquier país.

            El concepto de la esclavitud del interés surge en la práctica porque la masa mundial ha sido engañada y no se ha dado cuenta que no hay una propiedad mágica en el dinero, sino que todo interés fluye del trabajo de otro, que el interés que embolsa el capitalista disminuye el beneficio del que trabaja, no podrá tener jamás ninguna duda sobre el papel que ejerce el sistema productivo de intereses. La fuente principal de la internacional del dinero, es el interminable y fácil flujo de bienes que genera el interés a costa del trabajo de quienes apenas tienen para vivir. El dominio internacional del oro, ha nacido del inmoral pensamiento del préstamo a interés.

            La esclavitud del interés se presenta también en el abuso del poseedor del capital que se da en préstamo, del cual nacen los daños morales y culturales de las conciencias de los pueblos, dineralizadas a tal punto, que creen que no es posible que un país o un individuo prospere si no es endeudándose.

            Hoy la “abolición de la esclavitud del dinero” debe llegar, como el único escape a la servidumbre internacional que amenaza al mundo. La fuerza internacional del dinero entroniza, sobre el derecho de autodeterminación de los pueblos, el poder financiero supraestatal; el gran capital internacional. En segundo término, una posición espiritual que se ha expandido sobre amplios círculos del pueblo: El consumismo, la voracidad insaciable de bienes, que ha llevado a un pavoroso hundimiento de todos los principios morales. En esto reposa el rechazo del pensamiento en el dinero, y el rechazo de la evaluación de la riqueza del pueblo, en los guarismos de la cuenta de capital. La riqueza del pueblo encuentra exclusivamente su expresión, en las fuerzas espirituales y físicas del trabajo de toda la Nación.

  1. C) TENTATIVAS DE DISMINUCIÓN DEL INTERÉS

             Algunos gobiernos patriotas en muchos países, se han abstenido de intervenir compulsivamente en la fijación de los tipos de interés, y repetidas veces se han pronunciado por el método de la disminución orgánica de los intereses, se ha hecho esfuerzos por pagar la deuda externa y pocos los han conseguido, a costa de sus propios recursos estratégicos y la pobreza y sacrificio temporal del pueblo. Sin embargo, una y otra vez consiguen los mercaderes de las finanzas infiltrar los Estados partidocráticos, derrocar las “dictaduras” o “regímenes” (votados o no por los pueblos) que han conseguido oponerse a los esclavistas de la usura internacional, y finalmente el mundo va como va, con “deuda externa” impagable. Todo el mundo lo sabe, todo el mundo lo condena, pero al parecer nadie consiguió esclarecer las ideas y métodos para librarse de la esclavitud del interés.

            Algunas revoluciones lo han pretendido, ya sea por las armas, ya sea por las manifestaciones pacíficas como el 11-M en España, pero nada de eso puede funcionar para lograr resultados, sin un plan claro y completo, o sin líderes realmente responsables y dispuestos a concretar las aspiraciones de los pueblos. En cambio, los servicios de inteligencia de la sinarquía económica mundial, infiltran en esos movimientos (sin plan Asambleario o con él) a los sujetos que ya tienen preparados para llevar a cabo la agenda criminal que sostienen desde hace décadas. Por eso la difusión de la Ecologenia es por ahora, al momento de editar estos libros, la prioridad absoluta. Es preciso que cada ciudadano con capacidad de traducir a otros idiomas sin pérdida de ni un solo concepto, lo haga. Las Asambleas tienen que brotar como Flores de Humanidad y Política Natural en todo el mundo, para que la cantidad de agentes que la sinarquía dispone, no pueda abarcar todos los barrios del mundo, por lo tanto no abarcará todos los distritos, provincias y países.

            Hoy puede parecer imposible encarar este problema y derrocar la servidumbre de la usura en un país solitario, sin riesgo de una nueva guerra mundial. Sin embargo, es ahora cuando están creadas las condiciones para que cualquier país que cumpla con su más anhelado destino, sirva de ejemplo para el mundo entero. Debe ser la masa mundial la que reaccione y produzca el cambio esperado, por más difícil que parezca. No sirven ya los intentos económicos de algunos políticos que aún no comprenden el alcance de la trampa económica global y pretenden producir una “disminución paulatina del interés”.

            Por disminución paulatina del interés debe entenderse, la tentativa de influir indirectamente sobre la rebaja de los tipos de interés, mediante medidas adoptadas especialmente en el mercado de capitales. Se procura, en primer lugar, sólo una disminución de los intereses de los valores, con tasa de interés fija. Supuestamente, el mercado privado del dinero, será influido muy poco por esta circunstancia, para lograr poco a poco un acomodo de los tipos, acordes a los réditos de la riqueza real, pero todo eso es un espejismo que jamás ha resultado a ningún país. Es como un nudo gordiano, que sólo se puede combatir si no se cae en la trampa de querer “desanudarlo”.

            El tipo de interés se supone que es determinado por la oferta y la demanda de capitales. La oferta del capital depende del monto y del tiempo de formación del capital en el proceso productivo, lo cual siempre está condicionado por el monto de la parte del ingreso que puede ser ahorrado, por encima de lo indispensable para atender las necesidades mínimas. Pero todo esto es una ilusión, porque si bien es cierto que en la economía de mercado la demanda de capital es determinada por las necesidades de los consumidores en función de sus ingresos, lo cierto es que la entropía aritmética de los intereses, puestos además mediante manipulaciones estratégicas de los mercados y no por la auténtica relación demanda y oferta, hace que todo el mundo quede endeudado por encima de sus posibilidades de producción real. Para colmo, generando una disminución de la capacidad productiva, en virtud de mayor número de rentistas que de trabajadores… Esto vale tanto para individuos y empresas, como para los Estados. Cualquier teoría puede oponerse a lo dicho, pero lo dicho es un hecho innegable y evidente. ¿Hay acaso una mejor teoría que explique las falencias económicas de tantas personas, empresas y hasta de los propios Estados?

            Al problema se suma una variante de fondo, que es la más desesperante: Los políticos se empeñan más en “medidas económicas” que no pasan de juegos especulativos que producen mayores deudas, aumentando cargas impositivas al pueblo y -peor aún- en perjuicio del conjunto de empresas, con lo que muchas deben cerrar, disminuyendo más aún la capacidad productiva de la Nación. La esclavitud del interés es como una trampa armada dentro de un pozo de barro, donde todo resbala hacia abajo, hacia la pobreza. Se pretende con cada crédito un tramo de cuerda para poder subir, pero el pozo se hace en realidad, más profundo y ancho, y nunca alcanza para salir de él porque cada vez es preciso endeudarse más. Se sacan créditos para pagar créditos y “tapar agujeros” más urgentes, agrandando en el tiempo la deuda y los problemas.

            Por lo tanto, la disminución paulatina del interés por la disminución de la prima del riesgo, o por cualquier otra medida o razón, es siempre una trampa dentro de la trampa mayor.

             Para el pueblo y la Nación, el restablecimiento y el fortalecimiento de la confianza en el trabajo, en vez que en la especulación financiera, es un problema político, no económico ni matemático. Por lo tanto, una vez más se hace claro que, en la política y no en la economía está el destino del Pueblo.

            Los países pueden crear, en el modelo Ecologénico, una riqueza basada en la autarquía, aprovechando todos y cada uno de sus recursos para hacerse fuertes y abundantes en todo sentido. No necesitan “capital”. El dinero en manos del Estado como instrumento, jamás debe ser comprado o vendido. Sólo ha de permitir el desarrollo interno del país en todas las áreas. Incluso en la importación y exportación, el dinero puede ser reemplazado por bienes de consumo, maquinaria, materias primas, tecnología, etc., valorando en aproximación de h/h, incluso para transacciones con países aún no Ecologénicos.

            En un paso evolutivo posterior, cuando el mundo entero sea Ecologénico, será posible abolir el uso del dinero o simplemente éste desaparecerá simplemente por no ser necesario para la mayor parte de las actividades humanas. Por lo pronto, con eliminar la usura en cualquiera de sus formas, nacional la banca y el dinero, volviendo los países a tener su “moneda nacional”, será suficiente. El control de la información ha de ser el desafío mayor para los Ecologenistas a nivel mundial, para que las masas de todo el mundo puedan comprender cómo actuar, para no dejarse arrastrar a las guerras a las que se les pretenderá llevar en contra de todo país Ecologenista.

            Ya hay en marcha planes de genocidio mundial por causa del problema demográfico que representa un riesgo de colapso y pérdida de poder de los gobernantes ocultos, de modo que arriesgarse a una guerra no es tan terrible como lo que ya está en marcha, de una élite altamente tecnificada y con sobra de los más altos recursos materiales y científicos, contra las ingenuas poblaciones vacunadas, teleidiotizadas y que ni miran al cielo. Basta a cualquier ciudadano informarse sobre los chemtrails y los efectos “Morguellons”, “armas escalares” y otros asuntos descritos en el primer libro de Ecologenia. Nada tenemos que perder, sino mucho que ganar, destronando a los gobernantes de los mercados.

            Los Estados deben garantizar el ahorro de los ciudadanos, y pueden hacerlo en dinero mismo, o bien en el propio valor h/h (“hora-hombre”), dependiendo del tipo de trabajo que se tenga. Como es lógico, las profesiones liberales tendrán mejores posibilidades de ahorro que los empleados a turno fijo. No obstante, el sueldo mínimo asegurado ha de dar una calidad de vida que ningún Estado ha podido dar y mantener en el tiempo, bajo las pautas del mercado internacional.

            Volviendo a las tentativas de reducción del interés mediante políticas financieras, son como decirle al ladrón “róbame un poco menos”, o decir al asesino “mátame más lentamente”.

  1. D) LAS RIQUEZAS Y AHORROS EXISTENTES

            En un paso fundamental, al nacionalizar la banca, pueden considerarse seguros los ahorros de los ciudadanos, que serán convertidos a la moneda nacional en cualquier caso. Esto es preciso para no dañar la ya maltrecha economía de los ciudadanos y las empresas. Pero a este “capital ahorrado” no se le volverá a dar un interés, sino una inversión segura en los rubros productivos que cada uno elija. Ni tampoco se creará un “impuesto a los capitales”, toda vez que ellos servirán para mantener la marcha de la actividad nacional, hasta que el sistema Econogénico esté totalmente funcional.

            Dicho proceso no ha de pasar de uno a dos meses, luego de instaurarse el sistema Asambleario, pues como hemos dicho, no es problema económico, sino político. Y la política ha de resolverse en las Asambleas. Las medidas económicas no requieren largo tiempo, son mera técnica de aplicación urgente.

            Los ahorristas no deben temer ningún experimento monetario y ninguna intervención compulsiva sobre lo que les pertenece. Más importante que todos las prescripciones y parágrafos, es que el gobierno tenga, además, el propósito y la decisión de proteger al ahorrista. Es conveniente declarar una especie de “amnistía financiera”, mediante la cual y en virtud de que no se pagarán intereses ni se cobrarán impuestos, los ahorristas puedan declarar su dinero sin importar su origen ni modo anterior de obtención. No interesa castigar en modo alguno a antiguos vividores de rentas, sino volcarlos a la nueva forma de ver la economía, el sistema político y la forma de vida.

            En un sistema donde no existe la devaluación del dinero, puede sin embargo ocurrir lo contrario. El dinero nacional puede aumentar su valor respecto al extranjero por mayor producción, a medida que se perfeccione la maquinaria laboral del país. Por ello, aunque se permita ahorrar en oro u otras formas de bienes, nunca estarán tan seguros como el ahorro en moneda nacional.

            Los créditos sólo serán dados por el Estado y sin interés alguno, salvo las penas que puedan surgir por incumplimiento. Aún así, ha de considerarse cada caso y dar especial ayuda a las empresas, porque de ellas deriva toda riqueza legítima. El crédito debe ser creador para la comunidad. Dado que la riqueza de una Nación, en última instancia, reside en la capacidad y fuerza de trabajo de sus hijos; es esto, entonces, lo que constituye el último límite para la creación de crédito que debe dar el gobierno. Un aumento sustancial de la oferta de capital no puede suceder en un tiempo previsible, al menos de los medios privados y en un valor nominal apreciable. Los que demandan crédito, deben limitarse a la utilización económica del capital escaso y valioso, especialmente para la producción. Poco a poco irá creciendo la riqueza real y con ella el capital disponible para los particulares.

Título Séptimo
EL DERECHO A HUELGA

            Así como la “obligación legal” de dar trabajo por parte del Imperio Romano resultaba absurda, toda vez que no había impedimento alguno para desarrollarlo según vocación y capacidad, por lo tanto no estaba reglamentada dicha “obligación” por un Estado que funcionaba bajo leyes naturales y un censo eficiente basado justamente en las capacidades laborales, el “derecho a huelga” en un Estado Ecologénico es una perogrullada, dadas las normas que impiden la esclavitud y disconformidad laboral, así como los organismo creados a fin de optimizar la seguridad, la actividad vocacional, el pago justo, las protecciones a las empresas y a los empleados, etc.

            Las huelgas han sido siempre otro de los factores que permiten medir la ineptitud de los políticos y del sistema político mismo, no sólo por la intensidad y frecuencia de la huelga, sino por su sola realización. El Derecho a Huelga instituido por los gobiernos, no es otra cosa que un paliativo destructivo, un indicador de injusticia laboral constante, que se pone como amortiguador para tapar un poco la ineptitud de los políticos y el trasfondo de corrupción del propio sistema. Es como decir “Tienes derecho protestar no trabajando… ¿Cuánto vas a durar sin ganar tu miserable sueldo para vivir?”

LA LUCHA CONTRA LA DESOCUPACIÓN

            El fundamento de la creación de trabajo, es la convicción inquebrantable de que el hombre puede dominar la economía y no debe ni puede ser dominado por ésta. La Econogenia puede aplicar en la creación de trabajo las fuerzas de la fe y la voluntad. Las naciones se alzan, se fundan, se desarrollan y prosperan gracias al mismo espíritu que anima a las personas en cualquier orden de la vida. Es decir, la fuerza que brida todo bien e impulsa está compuesta de entusiasmo, de fe en los valores propios y de los compatriotas. “Fe en el Pueblo”. Lo decisivo es la fe y no los medios técnicos externos.

            Las características espirituales y anímicas del pueblo encierran en sí las fuerzas del resurgimiento; la fe da paso a la confianza en las propias fuerzas. El cielo -religiosamente hablando- sólo ha ayudado en todos los tiempos, a quien puso su confianza en sus propias fuerzas. Para el Estado se deriva la obligación irrenunciable de efectivizar el derecho al trabajo.

            Tratamos en estos libros de Ecologenia, Constitución Asamblearia y Econogenia, los asuntos técnicos, políticos y las cuestiones de organización económica, pero la esencia del asunto está en los factores más subjetivos, como la ética, lealtad, dignidad, respeto, entusiasmo, alegría, fe, patriotismo, altruismo, heroísmo, y en definitiva la DOC-TRINA de la Ecologenia que es Amor, Inteligencia, Voluntad en perfecto equilibrio, sin los cuales la mera técnica es vacua.

            Los mercantilistas han hecho creer a los gobiernos y pueblos que existen leyes económicas inmutables y que éstas son las Leyes de Mercado, defendidas en los parlamentos partidocráticos y en la literatura y cinematografía, con una historia de dineros hasta entre los cavernícolas de la Edad de Piedra. Sólo una parte eso es cierto: Que existen Leyes Económicas Inmutables, pero no son las del mercado, sino las de la Naturaleza. Pues a ellas hemos de atenernos si deseamos tener una vida repleta de bienes para todos y seguir teniendo un mundo hermoso.

            Los Estados formados por charlatanes y mediocres, inconscientes a veces de a quienes sirven realmente, no han podido ver las sutiles trampas que a modo de Nudo Gordiano se fueron tramando contra los países. Vieron casi como un fatalismo, como sus casas reales fueron infiltradas, y cuando no pudieron con ellas, destruidas con revoluciones sangrientas. Han visto todos los pueblos, sin entender muy bien la situación cómo sus economías se han ido hundiendo progresivamente y aumentando la cifra de los desocupados, de hipotecados, de suicidios y crímenes por causas económicas. Millones de personas sufren la injusta desgracia económica, en la desesperación, sin consuelo, mirando un “futuro sin futuro”, incluso en los países desarrollados.

            Se hicieron propuestas de organización unas sobre otras, pero no se consideró que la economía deba ser empujada por la fe y la confianza del pueblo. Y allí reside el más grande de los errores. Ni siquiera el mejor plan puede llevarse a cabo si el pueblo no tiene fe en el plan ni en sí mismo.

            En el mundo Ecologénico que debemos crear, el Estado no distribuirá rentas, sino que creará posibilidades de trabajo. En tanto sea posible, ningún ciudadano debe aceptar un beneficio proveniente de la comunidad sin una contraprestación, sino que debe prestar un servicio al pueblo y a la patria aún en los casos de recibir la más pequeña ayuda.

            Las “obras sociales” se dedican a distribuir limosnas, y lo que los pueblos merecen no es eso. Necesitan oportunidades, trabajo, honestidad administrativa y comportamiento ejemplar por parte de los políticos. El desocupado que recibe un subsidio sin contraprestación, está herido en su dignidad y no puede sentirse  como ciudadano libre y con iguales derechos.

            De muchas formas puede medirse la aptitud o ineptitud de los políticos, pero la forma más evidente de todas, es el índice de desocupación.

            Solamente el trabajo crea el capital. La organización del trabajo bien hecha produce demanda de bienes y servicios.  Esto determinará a su vez, aumento de la demanda de trabajo.

            Cuando mucha gente no tiene lo suficiente para comer y vestir, o para tener una casa, mientras que otros no tienen oportunidad para trabajar, o las empresas no pueden crecer, no es porque “no hay suficiente dinero”. Eso sólo ocurre porque los políticos son ineptos o porque trabajan para otros patrones que no son quienes les han votado.

            Estos gobiernos títeres echan siempre la culpa al partido que gobernó antes, y a la escasez de capital, o sea a que una especie de Dios de los Mercados no da lo suficiente, pero hay que insistir en pedir más. Entonces impulsan una política de depresión, consideran la creación de trabajo, en primer lugar, como un problema de capital y de crédito y aún en parte, como una cuestión dependiente de la situación crediticia y monetaria internacional. Los “rescates financieros” de los países, así como las compras y ventas de deudas, son ya el extremo del engaño, la superchería económica de unos supuestos magos modernos con “algunos problemas” para ajustar los mercados.

            Los gobiernos Ecologenistas deben impulsar políticas económicas a corto y largo plazo, que deben ser empujadas  solamente por el pensamiento de la productividad económica nacional, descartando cualquier fórmula financiera interior y eliminando definitivamente la idea de ayuda financiera exterior.

            La utilidad de una medida destinada a crear trabajo, así como la construcción de autopistas, vías férreas o fábricas Comunitarias, no siempre se puede comprender exactamente en un cálculo de cifras. Lo económico no es principalmente un problema de cálculos, lo cual no quiere decir que los bienes económicos deban ser dilapidados; tampoco que la moneda nacional sea sacudida. Las grandes medidas de creación de trabajo deben ser realizadas sin hacer peligrar la moneda nacional y las divisas existentes en ahorro. Estas deben transferirse al Banco Nacional y éste debe ser el único banco posible. Los bancos como empresas privadas deben ser abolidos de la faz de la Tierra, o el mundo seguirá esclavo de unos pocos banqueros.

            La moneda nacional es un instrumento  del pueblo y no debe ni puede tener un proceso de “inflación”, ni nada que se le parezca. Para ello, los créditos han de servir sólo para la creación de trabajo y aumento de la producción material de bienes y servicios. Su valor sólo puede aumentar en función de mayor ahorro. La mayor capitalización del país, las empresas y de las personas, sólo puede producirse mediante el aumento de la producción en todos los rubros.

            El Estado Ecologénico no debe procurar organizar una burocracia económica, sino contar con técnicos objetivos para administrar, a la vez que promover el fortalecimiento de la iniciativa privada. La mediana y pequeña empresa debe apoyarse de verdad, con créditos sin necesidad de otros avales que proyectos bien redactados y la firma de su propietario junto con los empleados a contratar. Aunque sólo el propietario ha de ser responsable de devolver el crédito, del mismo modo que será quien mayor rédito tenga, los empleados han de contar con un salario mínimo asegurado, más los beneficios que obliguen las leyes y los acordados con el patrón.

            Como se comprenderá, la Ecologenia y su Econogenia, es algo muy diferente al marxismo, al capitalismo, al feudalismo y pocos ejemplos históricos o actuales se podrían citar como aproximaciones a la vida Ecologénica. La meta de su política económica es producir primero los bienes para que después puedan consumirse, así que los mercados han de organizarse también con criterios de empresa privada en lo posible, pero, en cualquier caso, con las mismas pautas fijadas en el reglamento de División Empresarial del Ministerio de Trabajo.

            Si se quiere disfrutar de auténtica riqueza, primero hay que producir. Si se quiere vivir en una Econogenia, donde cada uno trabaje sólo en lo que le guste y esté capacitado, y que la tranquilidad y abundancia económica sea la que todos sueñan y anhelan, primero hay que formar Estados Ecologenistas. Nos gustaría decir que existen otras alternativas, pero la Ecologenia y en especial la Econogenia, han sido concebidas gracias a los más claros y concretos ejemplos históricos. Incluso algunos párrafos han sido traducidos y trascritos con las debidas adaptaciones, de los mejores documentos históricos sobre lo que ha funcionado en el pasado lejano, cercano y  actualidad.

            No es un invento de un “iluminado”, sino un trabajo de un hombre común, que ha puesto al servicio de la humanidad todo lo aprendido en la investigación histórica y antropológica, en especial lo aprendido sobre política en la teoría y la práctica.

            Los únicos factores desconocidos al momento de la edición, son dos: Si los metapolíticos o los fenómenos naturales podrán dar tiempo para esta realización, y qué pueblos merecen este trabajo que ha de servirles de guía y de chispa de ignición para hacerse dueños de su destino. El profundo deseo del autor y de todos quienes han contribuido con estas obras, es que sirvan a todo el mundo. Esperamos que así sea.

Título Octavo
LA ESTRUCTURA DE LOS EJECUTIVOS DE GOBIERNO

Estructura de Ejecutivos de Gobierno, Dependientes de la Asamblea Nacional: (Aclaración: Que esta estructura sólo es de forma, puede variar considerablemente y en algunos países ya existe de modo muy parecido a lo expuesto, aunque las funcionalidades serán diferentes)

Ministerios, Secretarías y otros organismos. Podrán crearse en caso necesario, evitando todo funcionario o cargo innecesario.

MINISTERIO DE TRABAJO: (SBS = SUBSECTARÍA)

Salud Laboral  (SBS de Inspección, SBS de investigación para la seguridad laboral)

Educación Laboral  (Escuelas de Educación Socio-laboral)

Empleo  (SBS de Enlace Vocacional, SBS de Distribución del Empleo, SBS de Control de Pagos, SBS Transportes Públicos).

Autogestión

Vocación

Orden Territorial (SBS de Industria, SBS de Pymes, SBS de Enlace de Ministerios)

CEL (Consejo de Estado Laboral)

MINISTERIO DE SALUD:

Centros de Salud

Seguridad Social

Farmacia (SBS de Elaboración Farmacéutica, SBS de Distribución de Medicamentos)

Control Alimentario, Control de Aguas, Drogas y Licores

Emergencias y Bomberos

MINISTERIO DE ECONOMÍA:

Aduanas

Banco Nacional

Casa de Moneda

Cuentas Públicas

Cuentas Privadas

Comercio Interior

Obras Públicas

Turismo y Paisaje

MINISTERIO DEL INTERIOR:

 Tecnología y Derechos Intelectuales (reemplaza al sistema Patentes)

Catastro y Urbanismo

Inteligencia de Estado

Fuerzas Armadas

Policías

Control Aéreo y Marítimo

Infraestructura Estratégica

MINISTERIO DE EDUCACIÓN:

Educación Infantil

Educación Media

Educación Superior

Edificios y Museos

Registro Intelectual

Ocio y Cultura

Recuperación Histórica

Investigación Científica

MINISTERIO DE INFORMACIÓN:

Escuela de periodismo

Cadena de mandos

Control Mediático

Radio y Televisión

Imprenta

Boletín Oficial

Información de Asambleas

MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES y CULTO:

Cuerpo Diplomático

Registro de Extranjeros

Registro de Cultos

Escuela de Diplomáticos

Enlace de Comercio Exterior

Enlace de Asuntos de Frontera

PARA EMPEZAR A TRABAJAR:

1) Contacte con el redactor o mediante los enlaces que hallará en Internet y el canal de la app Telegram. t.me/Ecologenia  

2) Reúnase con sus vecinos, estudie profundamente con ellos lo expuesto en este volumen, aclare las ideas y conviértase en un político de verdad, enseñando estos conceptos a sus amigos, vecinos, familiares… Prepárese a fundar un “partido”, aunque parezca paradójico. Se debe alcanzar el poder según las condiciones dadas, pero es posible que no haya tiempo para ello y deba reaccionarse mundialmente contra la tiranía globalista, mediante formación de Asambleas directamente, a fin de reemplazar a los gobiernos partitocráticos, en su mayoría ilegales.

3) Si habla otros idiomas, contacte para arreglar con el autor los asuntos de traducción.

4) Difunda en las redes sociales los enlaces a la web y blogs de Ecologenia, que su accionar despierte consciencias. Si lo hace disciplinadamente, media hora o una hora diaria, conseguirá que miles de personas cada semana se sumen al Movimiento Ecologenista. Sea un autor del Gran Cambio que desea.

Sea PROTAGONISTA de la política, en vez de esperar a que aparezca un mesías para resolver los cientos de problemas que tiene su comunidad, su Patria y la Humanidad en conjunto.
                    Gabriel Silva

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