COSMOVISIÓN

Ten en cuenta que lo más importante lo anunciamos mediante la APP de Telegram en el canal t.me/Ecologenia  

    En la política no existe cosmovisión más simple, natural, efectiva, real y sana  que la de Ecologenia, porque no es una “ideología”, sino la aplicación concreta de los conceptos de la política como Ciencia, aunque sea muy sencilla y fácil de entender para cualquier persona. Al margen de las discusiones sobre cualquier asunto histórico, esotérico o si la Tierra es hueca, maciza, plana, redonda o cuadrada, o si el Universo es una ilusión o algo concreto, y al margen de toda discusión científica o filosófica sobre cualquier tema, la Cosmovisión Ecologénica tiene estas pautas y prioridades absolutas:

  1. EL BIEN COMÚN SOBRE EL INDIVIDUAL: Sólo el Bien Común garantiza el bien individual, el beneficio común priorizado en todos los campos, para que todas las personas encuentren el bienestar, la felicidad existencial y el sentido de Trascendencia. Toda otra discusión técnica o científica sólo debe procurar que ese destino se haga realidad. Los colectivos minoritarios son parte de la totalidad, por más diferencias que puedan manifestar, de modo que ese “bien común”, le incluye, les protege y les sirve para su Trascendencia. También ese “bien común” priorizado tiene en cuenta a los colectivos aberrados (criminales, pederastas, esclavistas, delincuentes de cualquier naturaleza, etc,), para su re-inserción social cuando es posible, o su aislamiento en las mejores condiciones cuando es necesario, y en casos, extremos, según sus reacciones, se les combate. (ver punto 3)
  2.  CIENCIA Y ESPIRITUALIDAD: La espiritualidad sin ciencia es causa de infinidad de aberraciones, fanatismo, luchas por creencias sin fundamento real, etc., y la ciencia sin espiritualidad es causa de otras aberraciones peores aún, porque implica el uso de conocimientos técnicos avanzados, sin ética ni respeto por la Vida. En ambos casos la Divinidad queda muy lejos de sus manifestaciones físicas humanas. Ambas cosas, Ciencia y Espíritu, encuentran su conexión perfecta y comprensión plena en la Ciencia Metafísica, ya puesta al servicio de la Humanidad por el mismo autor de Ecologenia. En este Magno Conocimiento es posible una comprensión de la Divinidad en cualquier forma que la conciba la Fe, por lo tanto no es contradictoria ni opuesta al Cristianismo, el Islam, el Budismo y cualquier concepto elevado de Dios. Incluso el ateo encuentra en la Metafísica el fundamento claro para la ética. En cuanto a religiosidad, se contempla la Libertad de Culto sólo con dos normativas de estricta aplicación:
      a) Que bajo ningún pretexto religioso se viole la Constitución ni ninguna Ley establecida en los Códigos Civiles y Penales.
      b) Que el dios, dioses o entidades que se adoren, no se supongan superiores a sus homólogos de otras confesiones.  En estos videos especialmente preparados para los metafísicos pero no excluyentes, se puede comprender mejor este aspecto de la Ecologenia. En el mismo canal se hallará más material sobre Metafísica y Política. 
  3. LA GUERRA Y LA PAZ: La Ecologenia ama la paz, pero ella sólo es posible cuando reina la Libertad, como hija inexorable de la Dignidad y la Lealtad. El pacifismo es una corriente auspiciada por los esclavistas de todos los tiempos, a fin de que los pueblos se hagan mansos, incapaces de reaccionar y por lo tanto fáciles de someter. Por ello, en la Cosmovisión Ecologenista esta actitud de mansedumbre se considera contraria a los valores que la Ecologenia sostiene. Quien no está dispuesto a combatir a vida o muerte por su Libertad, por la Justicia, la Abundancia y todos los beneficios que brinda la Patria, como entidad mayor de una sociedad, no merece ninguno de esos beneficios. Los esclavistas siempre han provocado toda clase de guerras, pero no entre ellos mismos contra otros pueblos (salvo en pocas excepciones históricas y más o menos modernas). Las guerras que han auspiciado han sido por manipulación de dos o más pueblos y Naciones, enemistándolos, creando ataques de falsa bandera e infiltrando diplomáticos corruptos y otras argucias en el ámbito político, mientra que en lo privado de la economía generan avidez en los dirigentes de empresas que se puedan beneficiar con los enfrentamientos y la destrucción de ciudades, personas y países enteros que luego hay que reconstruir… De modo que en la creación de Estados Ecologénicos puede que haya intentos de inducirlos a la guerra. Se evitará al máximo posible, pero no se permitirá que los esclavistas sigan sometiendo al pueblo, porque en tal caso, igual se acaba en guerra absurda con otros países, en guerra civil o situaciones de miseria y pauperización en todos los órdenes, peores que una guerra. La forma más sencilla de generar una protección definitiva, es armando al pueblo, educándolo para su defensa hasta en el último rincón de la Nación. Esta es la razón por la cual algunas pequeñas Naciones que han sufrido intentos de invasión, han podido repeler todo ataque.
  4. LA ECONOMÍA ECOLOGÉNICA: No es compleja, cualquier persona puede comprender todo o casi todo de la Economía Natural que llamamos Econogenia. Es opuesta totalmente a la economía de las finanzas y el mercado, porque ésta sí que es compleja, creada en base al egoísmo, al bien individual sobre el bien común, convirtiendo a los hombres en ávidos carroñeros, usureros, egoístas, explotadores, temerosos de perder lo ganado, ya sea trabajando como esclavo o sometiendo a otros. Esta economía financiera está plagada de contradicciones, sostenida por leyes cambiantes de acuerdo a la conveniencia de los manipuladores mundiales y en parte a la conveniencia momentánea de los que la ejercen. Basta ver el espectáculo denigrante de las bolsas de valores y su dinámica, para hallar una especie homínida en la que se convierten por momentos los participantes: El “Homo mercatoris“, que grita, se desespera, lucha con gestos y una gran inteligencia desperdiciada en una actividad que a algunos les da alguna ganancia y a otros les lleva a la bancarrota, pero al fin y al cabo, lleva a la pobreza a los países de todo el mundo. En ese colectivo laboral se encuentra la más alta tasa de suicidios del mundo. Pero en la Cosmovisión Ecologénica toda esa aberración es sustituida por el Valor Trabajo sobre cualquier otro, pasando a ser la Economía, un mero instrumento técnico simplificado en la DISTRIBUCIÓN de bienes y servicios. Una Economía al servicio de los pueblos, no éstos al servicio de la economía. En la sociedad esclavista casi no hay país donde los niños nazcan “libres de deudas” porque un grupo de secuaces del esclavismo ha generado “deudas externas” impagables. Así como una empresa se puede declarar en “quiebra financiera“, lo mismo han de hacer las Naciones para salir de las trampas económicas.
  5. PSICOLOGÍA ECOLOGÉNICA: Un pueblo que no tiene que preocuparse por “llegar a fin de mes”, ni por si tendrá dinero para ir al médico, o educar a sus hijos, o si podrá tener su casa, o pagar el alquiler, ni tiene que preocuparse de “vender su producto” en el caso de los empresarios y productores, las cargas psicológicas que producen el ESTRÉS, que es la causa de la mayor parte de las enfermedades en el mundo moderno, desaparecen, no existen más. Se calcula que más de un veinte por ciento de las rupturas matrimoniales, se deben a la imposibilidad de mantener una relación sana en un medio económicamente deprimido, pero en el resto de los casos también existe ese problema como uno de los factores de destrucción de la familia. Aparte de las correcciones psicológicas masivas derivadas de un modo de vida política y social sano, la Ecologenia propone un trabajo personal sobre la psicología, el cual puede hacerse independientemente de que se viva en un Estado Ecologénico o cualquier otro lugar y momento. Se recomienda este libro, del mismo autor que la Ecologenia. Como él afirma, la mayor parte de las enfermedades no tienen origen físico, sino mental y/o psicológico. 
  6. SALUD, EDUCACIÓN, SEGURIDAD Y JUSTICIA: Estos cuatro pilares de la Obligación del Estado, no pueden ser privados en ningún ámbito, nivel o lugar de una Nación. Tienen que ser absolutamente gratuitos, funcionales y determinantes, sin que ningún particular o empresa pueda ejercer sin control del Estado. Todo lo demás podrá estar supeditado al dinero que cada uno gane honradamente con su trabajo, pero estos cuatro factores tienen que hallarse a disposición de todos y cada uno de los ciudadanos, sin excepción. La salud en la Ecologenia incluye todas las formas de terapia que demuestren ser efectivas, incluso como alternativa la alopatía, pero ninguna farmacopea puede medrar en la Ecologenia sin el control estricto del Estado. Se propende a que los laboratorios sean también estatales, a fin de garantizar la calidad y garantías de la que muchos medicamentos del mercado carecen. Entre los sistemas de terapia más recomendados en la Ecologenia, se encuentra la Medicina Germánica, el uso de medicamentos como el MMS, y otros que por ser en extremo económicos, son denostados por la farmacopea del mercado y algunos médicos, que de modo consciente o inconsciente, trabajan para ella. También terapias efectivas como la piramidología y la biodescodificación son desarrolladas por los ecologenistas.
  7. ENERGÍA: Existe infinidad de dispositivos inventados por autores ilusos, geniales en lo técnico pero totalmente ignorantes de la política del mercado, que pretenden patentar y comercializar lo que no interesa a los intereses esclavistas… O mejor dijo, que “les interesa que no…” De modo que acaban cerrando sus bocas con una buena cantidad de dinero, o con algunos gramos de plomo. En la Cosmovisión Ecologenista la energía no puede ser “propiedad” de nadie, sino de todos y se debe dar luz verde a todo invento o descubrimiento que beneficie a la sociedad en términos de libertad energética y beneficio medioambiental. Molinos de eje vertical tipo Savonius, motores de imanes permanentes o de inducción magnética en bobinas, sistemas fotovoltaicos, de aprovechamiento hidro-gravitacional, M.E.G., etc.. 
  8. EL ESPACIO VITAL Y LA ECOLOGÍA: Los criminales más peligrosos del mundo están tratando de reducir la población mundial a fuerza de guerras, una medicina que más que curar, enferma; mediante la creación artificial de virus, rociado con estelas químicas que contienen bacterias infecciosas, desarrollo de armas como el HAARP y el pretexto con el que convencen a autoridades, diplomáticos, científicos, pilotos de avión, militares y gente de diversos ámbitos, es que “no cabe más gente en el mundo“. Esto es absolutamente falso. El espacio vital de algunos países puede estar algo “ajustado”, pero la solución no está en asesinar a 15 de cada 16 habitantes del planeta. Por un lado está la posibilidad innegablemente viable de ocupar y hacer fértil las nueve décimas partes de superficie continental abandonada (desértica) o semi-abandonada. La Tierra tiene unos 135.100.o00 de Km2 de superficie continental, pero menos de 17 millones de Km2 están habitados. Es decir, menos del 8%. La abundancia de recursos técnicos actuales harían posible una infinita variedad de medios para hacer que el resto del mundo esté habitable y productivo. Si nos atenemos sólo a la adecuación para vivir en casas, no en enormes edificios, digamos “en modo rural y semi-rural”, ya cabrían en el mundo unas ochenta mil millones de personas. Apenas rozamos el diez por ciento de habitantes que el mundo puede sostener en óptimas condiciones. Por otra parte, la Cosmovisión Ecologenista no excluye el criterio de selectividad reproductiva, que se debe realizar mediante educación y desarrollo de consciencia, no mediante fuerza de leyes como hacía China tiempo atrás. Esto permitirá que se abstengan de reproducirse aquellas personas que tengan enfermedades genéticas, taras psicológicas y un largo etcétera. En algún momento con toda seguridad que va a ser necesario un control eugenésico más intenso, pero también deberá derivarse de una educación masiva, de una clara consciencia colectiva de “cuántos cabemos en el mundo“. Para eso falta aún más de ochenta años. Pero no disponemos de tanto tiempo para contrarrestar la masacre global que ya ha puesto en marcha la dirigencia financiera mundial, para no tener que distribuir su poder.